A Patricia
La única razón por la que bebo, es para recordar tu cabello de malta.
(C) 2012 Enrique Monroy
octubre 28, 2012
octubre 09, 2012
no. 115*
A Jazmín
Construimos el amor con las cenizas de ayeres cercanos, ardientes, y nos mentimos al mirar perlas que buscan piedad, un grito, un llamado, cualquier cosa que les ilumine el viaje a ese destino sabido, a esa última entrega desesperada, llena de incógnitas, de quehaceres cotidianos, de costumbres desperdiciadas en palabras como hechos contundentes, decadentes de una euforia vieja, anciana.
Construimos nuestro amor entre juramentos, entre llantos huecos, inmensos, profundos, hondos, cargados de verdades ajenas a nuestro juicio, a esas palabras escritas en papel de lluvia, sí, las mismas que ahogadas, me decían que los tonos de tu voz no eran similares a las de tus dedos, que ni tus te amos eran promesas, sino objetos sin alma, sin sentido, sin voluntad.
Ahora sé lo que es decir te amo.
Construimos el amor con las cenizas de ayeres cercanos, ardientes, y nos mentimos al mirar perlas que buscan piedad, un grito, un llamado, cualquier cosa que les ilumine el viaje a ese destino sabido, a esa última entrega desesperada, llena de incógnitas, de quehaceres cotidianos, de costumbres desperdiciadas en palabras como hechos contundentes, decadentes de una euforia vieja, anciana.
Construimos nuestro amor entre juramentos, entre llantos huecos, inmensos, profundos, hondos, cargados de verdades ajenas a nuestro juicio, a esas palabras escritas en papel de lluvia, sí, las mismas que ahogadas, me decían que los tonos de tu voz no eran similares a las de tus dedos, que ni tus te amos eran promesas, sino objetos sin alma, sin sentido, sin voluntad.
Ahora sé lo que es decir te amo.
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