No hay cosa más triste como cuando se termina el whisky. Nada se compara a eso, ni los amores que he perdido en medio de cuevas llenas de sirenas, en donde cantan almas funestas y hombres que como yo, tenemos una relación mortal con nosotros mismos.
(C) 2012 Enrique Monroy
No hay comentarios.:
Publicar un comentario